Home > 2017 > Exp. 3139-d-2017 – Construcción de una escuela infantil en el Hospital Udaondo
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INGRESADO – AUTOR


[PROYECTO DE LEY]

  

Artículo 1°.-  El Poder Ejecutivo, mediante el organismo que corresponda, instrumentará lo medios necesarios para la construcción de un edificio dedicado a niños de 45 días a 5 años, con las características y equipamiento de una escuela infantil de jornada completa a efectos de la concurrencia a la misma de niños/as de las familias de trabajadores del Hospital Carlos Bonorino Udaondo, ubicado en el barrio de Parque Patricios (Comuna 4).

Artículo 2º.- El personal administrativo, docente, como así también las/os ecónomas/os y de seguridad, y todo otro que fuera necesario para el funcionamiento de la escuela infantil creada por el artículo 1° de la presente,  serán de la planta de personal del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Artículo 3º.- Los costos devengados por la construcción y funcionamiento de la  referida escuela infantil serán imputados a las partidas presupuestarias del ejercicio económico  correspondiente.

Artículo 4º.- Comuníquese.


Señor Presidente:

El Hospital lleva el nombre de uno de los médicos más brillantes que tuvo nuestro país, el Dr. Carlos Bonorino Udaondo, quien logró fue el encargado de crear el Dispensario Público Nacional para Enfermedades del Aparato Digestivo, el 1° de Agosto de 1938. El proyecto contó con el apoyo del Poder Ejecutivo Nacional y una vieja casona, de las denominadas “petit hotel¨, ubicada en la calle Tucumán 1978 de Capital Federal, sirvió en los primeros años.

Se congregaron a su lado, distinguidos profesionales como los Dres. Sanguinetti, Ramos Mejía, Portela, López García, Centeno, Pinedo, Cerviño, Perrazo, Ricchieri, convocados por la destacada personalidad del maestro, quien había sido Titular de la Cátedra  de Semiología, Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y Consejero desde el año 1933.

Con el tiempo el Dispensario fue quedando obsoleto, debido a la gran cantidad de pacientes y a la necesidad de aumentar la complejidad del mismo, principalmente en casos quirúrgicos, por eso se decidió brindarles un nuevo edificio, el mismo sería el pabellón A del Hospital Central para Tuberculosos y precedentemente al Hospital Militar (área destinada a la oficialidad).

En el año 1948 el Dr. Manuel Casal es designado Director del Establecimiento mientras el Dr. Carlos Bonorino Udaondo era designado Director Nacional de Gastroenterología. Esta designación apuntaba a la realización de un ambicioso plan. La Dirección de Gastroenterología (Resol. Minis. 7.926/48) especificaba entre otras cosas en su Art. 1ª que tenía como finalidad estudiar y propiciar soluciones vinculadas con la profilaxis y asistencia de pacientes con enfermedades del aparato digestivo; organizar y dirigir la creación y funcionamiento de Institutos y Establecimientos de la especialidad; promover la realización de congresos, cursos, etc. Esta labor ocupó los últimos años del Dr. Carlos Bonorino Udaondo, llegando a formar centros en Tucumán y Rosario, pero su muerte acaecida en el año 1951 dejó trunca esta iniciativa.

Después del fallecimiento del Dr. Carlos Bonorino Udaondo, toda la actividad se concentra en el edificio de la calle Caseros, y el Dr. Manuel Casal logra organizar los consultorios externos en la planta baja, las internaciones en el 1ro. y 2do. piso,  en tanto en  el 3ro se habilitan los quirófanos. La actividad quirúrgica se ve prestigiada con la presencia del Dr. Soupoult procedente de París, quien actúa durante dos años impartiendo sus conocimientos.

El Dr. Casal no sólo se ocupó de la cuestión edilicia, sino también de la organización científica y del personal, ya que el área quirúrgica era completamente nueva. No obstante su meritoria labor, éste es desplazado por las Autoridades en 1952 y en su lugar es designado el Dr. Guillermo Belchor Costa, cirujano formado en la escuela del Dr. Finochietto, destacado en el campo de la proctología con el que se formaron numerosos profesionales, quienes posteriormente permanecieron en el Hospital.

Después de la Revolución de Septiembre del año 1955 asume como Director el Dr. Marcelo Royer quien era el Jefe de Gastroenterología de la III Cátedra de Clínica Médica del Hospital de Clínicas, reconocido como sólido profesional, lo hace acompañado por un grupo de talentosos jóvenes gastroenterólogos, como los Dres. Pablo Mazure, Luis Colombato, Samuel Kohan, Mauricio Schraier, Ignacio de Larrechea y otros, que posteriormente en distintas Instituciones pasan a ejercer el liderazgo en la especialidad.

Por ese tiempo el Ministerio instituye las becas con alojamiento en el ámbito hospitalario, destinadas principalmente a profesionales del interior, para la formación gastroenterológica tanto en clínica como en cirugía. Este es el antecedente de lo que serían más tarde las residencias médicas.

Al jubilarse El Dr. Ramos Mejía en el año 1969, asume la Dirección el Dr. Pedro Cotella (1969-73), y  le sigue el Dr. Carlos Méndez (1973-76).

En 1976 es designado Director el Dr.Victorino D`Alloto, con una sobresaliente trayectoria en la radiología argentina, a lo largo de 30 años aportó una fecunda e ininterrumpida labor. Sus ateneos fueron famosos por el permanente acopio de conocimientos que ellos transmitían.

En el año 1978 asume la Dirección el Dr. Alfonso Marcelo Fraise, quien en su  distinguida y dilatada jefatura en Proctología, fue vocero indiscutido de su especialidad, contribuyó a jerarquizarla y a la formación de una gran cantidad de proctólogos.

También fue el fundador de la Asociación Argentina de ostomizados, entidad destinada a dar apoyo técnico y psicológico a los portadores de ostomías, con sede por muchos años en el Hospital Udaondo.

Gracias a las activas gestiones del Dr. Fraise,  en el año 1982  se anexa el vecino Ex-Instituto de Cirugía Torácica que había sido desactivado previamente, pasando a ser el  Pabellón B del Hospital Udaondo e instalándose allí, el área quirúrgica y los consultorios externos. El edificio primitivo pasa a ser el Pabellón A, destinado principalmente a la internación clínica, diagnóstico por imágenes, laboratorio y patología.

En el año 1992, y en el marco de la Ley 24.061, el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación por Resolución 1.362/1992, transfiere el Hospital a la órbita de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Por esa época dirigía los destinos del Hospital el Dr. Aldo Copello. Tras su retiro voluntario en 1993, lo sucede en el cargo el Dr. Francisco Ferro.

Desde hace mas de 40 años el Hospital cuenta con diversas Residencias Médicas y a su vez  es una de las sedes más importantes de la SAGE.

Los Congresos, Jornadas, Simposios y Cursos que se realizan en el país,  siempre cuentan con miembros del cuerpo profesional de nuestro Hospital, quienes en gran número han integrado e integran  las distintas Comisiones Directivas de los entes  rectores de la especialidad.

La historia del Hospital Udaondo está hondamente entrelazada con la Gastroenterología Argentina, pues fue el meridiano ineludible, por el cual en forma directa o indirecta se gestó la evolución de la misma a través del tiempo.

Pese a ser un Hospital monovalente, el Bonorino Udaondo, se ha sostenido a través del tiempo por lo que son sus mayores fortalezas: el recurso humano y la patología, destacable no sólo por su número y variedad, sino por su complejidad. Puede decirse, con orgullo, que hay un buen número de gastroenterólogos latinoamericanos formados en el Hospital, y que no menos de la mitad de los que se dedican a la gastroenterología en el país han pasado por él, ya sea integrando sus filas de profesionales, o como becarios, residentes, concurrentes o asistiendo a los cursos que en él se dictan. Esto ha contribuido a que sea reconocido como centro de derivación no sólo dentro de la Red de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, sino también del resto del país.

Como lo demuestra su historia, el Hospital Carlos Bonorino Udaondo es uno de los nosocomios más importantes que tiene nuestra Ciudad, allí concurren cientos de pacientes por día para tratarse.

Cabe destacar que los trabajadores del mismo hace años reclaman una guardería, esto se debe a la falta de vacantes que hay en la zona. Es importante saber que de los más de 600 empleados que tiene el hospital, 381 son mujeres y 209 de ellas se encuentran en edad fértil.

Estos datos demuestran la necesidad de contar con una guardería en el lugar de trabajo, por eso este proyecto tiene como premisa solicitar la construcción de una de ellas en el hospital Udaondo.

Por todo lo expuesto es que solicito a mis pares que aprueben el siguiente proyecto de ley.

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