Home > Opiniones > ¿Qué sabe CFK de Yrigoyen?
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039-cfk2El afán kirchnerista por apropiarse de lo ajeno no se agota en lo material, tiene una particular predilección por lo simbólico. A la manipulación de datos para ocultar la pobreza se le suma la manipulación de la historia para justificar un presente sesgado.

Lo hicieron en los 12 años que les tocó gobernar ¿por qué no lo van a hacer fuera del poder? El acto organizado en Atlanta se inscribe en esta continuidad. Tenían una excusa, el centenario de la asunción presidencial de Hipólito Yrigoyen, tenían cotillón, un puñado de ex – radicales, y tenían una necesidad, lograr un evento político que permita posicionarlos ante la ostensible exclusión por parte del resto del PJ luego de la catarata de denuncias relacionadas con la corrupción.

Tender un puente entre lo que significó Yrigoyen y lo que hizo el kirchnerismo es de una creatividad propia de los que conformaron un centro de acopio de la corrupción de la obra pública en un convento. Dejo de lado las comparaciones de ambos gobiernos porque hay una diferencia de fondo que los separa de un modo abismal. Yrigoyen fue un político con una formación ética y moral forjada en el krausismo, ¿sabrá CFK quien fue Karl Krause?

Mucho antes de ser presidente Don Hipólito había logrado una fortuna que disminuyó con el transcurso de su actividad política. Inclusive vendió alguna de sus estancias para financiar la célebre “revolución de 1905”. ¿Qué relación puede tener con los nuevos “terratenientes” que hicieron una fortuna quedándose con el dinero de las viviendas populares, el de las cloacas y las rutas?

Para Yrigoyen lo público era sagrado. Sus biógrafos lo describieron como una suerte de monje laico, un predicador desprendido de lo material, incapaz de aplicar en su actividad la lógica de “el fin justifica los medios”. Su ética de la convicción casi lo hace perder la presidencia en el complejo Colegio Electoral de 1916

Ante la indignación por la desfachatez de CFK, el único desagravio posible al prócer fundador de la democracia argentina, es seguir haciendo auténtico radicalismo, que como él nos enseñó, se hace en el Partido.

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